Remedios naturales para la menopausia












Ya llega el momento de disfrutar las tan ansiadas y merecidas vacaciones, y, es en ésta época del año cuando empezamos a oír hablar del Síndrome de la clase turista. Pero…

¿Qué es el Síndrome de la clase turista?

Este síndrome suele afectar a personas que tienen problemas de mala circulación como varices o problemas de coagulación y que van a realizar un viaje largo en avión (o incluso en tren) que dure más de seis horas.
Se denomina así debido a la falta de espacio en las plazas de los aviones destinadas a la clase turista, que hacen que muchas veces sea complicado poder cambiar de posición o estirar las piernas.

Síndrome turista de la circulación
¿En qué consiste dicho Síndrome?

Consiste en la aparición de trombosis venosa, se forma un coágulo en la vena que dificulta el retorno sanguíneo debido a la inmovilidad de las extremidades inferiores y al descenso de la presión durante el vuelo.
Al permanecer mucho tiempo sentados, sin movernos y con las rodillas flexionadas se reduce y dificulta el retorno de la sangre hacia el corazón y se favorece la aparición de trombos.
Los síntomas suelen ser dolor e hinchazón de piernas, enrojecimiento, y, en casos más graves puede producirse una embolia pulmonar.

¿Qué podemos hacer para prevenirlo?

- antes de realizar el viaje consulta tu caso con tu médico para que valore recetarte algún fármaco
- evita usar ropa que apriete mucho, lo ideal es llevar ropa cómoda que facilite la circulación.
- utiliza también calzado cómodo que tampoco apriete demasiado.
- Camina de vez en cuando por el pasillo del avión para activar la circulación.
- Cambia de postura cada cierto tiempo.
- Intenta sentarte al lado del pasillo para poder estirar de vez en cuando las piernas y poder levantarte a caminar.
- Hidrátate mucho, bebe mucha agua para compensar la falta de humedad dentro del avión y evita las bebidas alcohólicas.
- Evita cruzar las piernas mientras estás sentado y no duermas con las piernas encogidas.
Síndrome del turista en viajes- Si puedes, date un masaje relajante de vez en cuando en las piernas desde el tobillo hacia la rodilla para favorecer la circulación de retorno.
- Haz pequeños ejercicios como mover los dedos de los pies o hacer rotaciones de tobillo.
- Flexiones con los pies, apoya el talón en el suelo y levanta la punta de los pies y al revés, apoya puntas y levanta el talón
- Haz círculos con los tobillos, con las puntas de los pies en el suelo y talones alzados, gíralos en ambos sentidos.
- Levanta las rodillas, con la espalda apoyada en el respaldo, flexiona una de las piernas y levántala un poco contrayendo el músculo, baja la pierna, relaja el músculo y repite con la otra.
- Bebe agua para no deshidratarte, evitando el alcohol
- Evita tomar sedantes que favorezcan que pases muchas horas sin moverte
Y sobre todo ¡¡¡Disfruta de tus vacaciones!!!

     

El verano ya está aquí, tras una primavera fresquita y cambiante, el sol ya se deja ver todos los días, nos calienta y reconforta, el sol, en su justa medida es fundamental para nuestra vida

¿Qué beneficios nos aporta el sol?

Con el sol, se favorece la síntesis de Vitamina D3, imprescindible para que el calcio y el fósforo se fijen a los huesos, así nuestros huesos y dientes serán más fuertes y podremos prevenir roturas.

Es antidepresivo, pues interviene en la regulación de la secreción de ciertas hormonas y neurotransmisores. Con el sol nos sentimos de mejor humor y más alegres, un buen remedio para el estado de ánimo bajo.

Pero no hay que olvidar que debemos tener mucha precaución y no abusar de la exposición solar.

¿Pero, cómo afecta el calor a nuestra circulación?

Los que sufrimos de mala circulación, cuando llega este tiempo vamos a notar un empeoramiento de todos lo síntomas asociados a la mala circulación, pues el calor dilata los pequeños capilares dificultando el retorno de la sangre desde las extremidades inferiores hacia el corazón, es normal que notemos dolor en las piernas, pesadez, hinchazón en pies y tobillos, hormigueo, calambres…

El calor no es bueno para las varices, las va a dilatar y van a empeorar.

¿Qué podemos hacer para mejorar síntomas y prevenir la aparición de varices?

Si queremos cuidar nuestras piernas tanto los que tenemos problemas de mala circulación como los que no, podemos llevar a cabo una serie de medidas higiénico dietéticas sencillas:

Aplica frío en las piernas, date una duchita de agua fría desde los pies hasta las pantorrillas, el frío contrae las venas y favorece la circulación de retorno, notarás una agradable sensación de descanso.

Practica ejercicio físico a diario, andar, correr, montar en bici, nadar, caminar descalzo por la playa, de esta manera, además de estar en forma, los músculos también van a favorecer la contracción de las venas y así mejoramos la circulación.

Hidrátate, bebe mucha agua para ayudar a eliminar toxinas y evitar la retención de líquidos y la formación de edemas.

Aplícate algún gel frío con ingredientes naturales como la vid roja, el castaño de indias, el rusco y el hamamelis que van favorecen la circulación, date un masaje suave y ascendente para favorecer el retorno venoso.

Y disfruta del calorcito luciendo unas piernas bonitas.

     

Dentro de pocos días comenzará el tan ansiado y esperado verano; por fin llegará el calor, los días de playa y también las molestias circulatorias típicas del mismo.

El  80 % de las mujeres mayores de 35 años sufre problemas circulatorios que aumentan en ésta época del año.

Cuando disfrutamos de la jornada de playa y nos exponemos al sol para el deseado bronceado se produce un aumento de la temperatura en las piernas; nuestro organismo para contrarrestarlo, aumenta la circulación periférica lo que a su vez provoca vasodilatación y síntomas de piernas pesadas, hormigueos y calambres… Pero si seguimos una correcta salud vascular podemos prevenir estos molestos trastornos e incluso si somos constantes podremos mitigar el problema.

Los trastornos circulatorios más frecuentes son los que se producen en las venas y provocan la aparición de arañas vasculares y las antiestéticas varices.

Las varices son dilataciones venosas que han perdido la capacidad de establecer un retorno eficaz de la sangre al corazón siendo las más habituales las que aparecen en las piernas.

Para evitar la insuficiencia venosa es aconsejable realizar una actividad deportiva suave ya sea hacer bicicleta, natación, caminar, gimnasia; dormir con las piernas sobre una almohada para que estén ligeramente en alto; llevar a cabo una dieta sana y equilibrada rica en frutas, verduras y fibras; hidratar y cuidar nuestra piel y sobre todo evitar el sobrepeso, la vestimenta estrecha y por supuesto no exponer las piernas al sol.

Además de los consejos anteriores hoy queremos hablar de las beneficiosas propiedades de la vid roja para aliviar los síntomas asociados a las alteraciones leves de la circulación venosa tales como malestar y pesadez en las piernas; los síntomas asociados a las hemorroides como son el picor y ardor y los síntomas asociados a la fragilidad de los capilares cutáneos como son los hematomas.

Las propiedades beneficiosas de la vid roja se deben a la presencia de diversas sustancias vasoprotectoras. Los antocianósidos presentes en la vid roja ejercen una importante actividad vitamínica P que permite combatir la insuficiencia venosa y la fragilidad capilar cutánea, aumentando la resistencia de los vasos sanguíneos y disminuyendo su permeabilidad.

Pero la vid roja también contiene taninos que favorecen la contracción de las células musculares de los vasos, facilitando el retorno venoso de la sangre acumulada en los miembros inferiores hacia el corazón.

En definitiva, la vid roja tonifica las venas mejorando la sensación de piernas cansadas, las varices, la fragilidad capilar y las hemorroides.

Así que ya saben, a disfrutar del verano pero siempre cuidando nuestra circulación.

¡Hasta la próxima!

     

Isoflavona de Soja

Menopausia